---
canonical_url: "https://formosainvestiga.com.ar/contenido/3452/memoria-selectiva-y-relato-oficial-cuando-el-pasado-se-usa-para-blindar-el-prese"
title: "Memoria selectiva y relato oficial: cuando el pasado se usa para blindar el presente"
article_type: "Article"
description: "Una conmemoración atravesada por el uso político del pasado: el oficialismo provincial reivindicó la memoria del terrorismo de Estado mientras la inscribió en un relato que simplifica la historia, desdibuja matices y la utiliza como herramienta de confrontación en el presente."
main_image: "https://formosainvestiga.com.ar/download/multimedia.normal.a3987bf8b821225e.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp"
date_published: "2026-03-26T10:49:00-03:00"
date_modified: "2026-03-26T10:52:16-03:00"
tags:
  - "24 de marzo"
  - "Gobierno de Gildo Insfrán"
  - "Golpe militar"
  - "Historia sesgada"
  - "Propaganda"
  - "Recordatorio"
author_name: "leonardo fernández acosta"
author_url: "https://formosainvestiga.com.ar/usuario/2/leonardo-fernandez-acosta"
author_bio: "Licenciado en Comunicación Social UNLP"
category_name: "Locales"
category_url: "https://formosainvestiga.com.ar/categoria/2/locales"
---

# Memoria selectiva y relato oficial: cuando el pasado se usa para blindar el presente

El acto encabezado por Gildo Insfrán por el Día de la Memoria volvió a exhibir una constante del discurso oficial: **la construcción de una historia parcializada, funcional al poder actual**.

A 50 años del golpe del Golpe de Estado en Argentina de 1976, el relato dominante insiste en una narrativa lineal, donde el horror del terrorismo de Estado —real, documentado e innegable— es utilizado como **herramienta política para legitimar un presente sin matices ni autocrítica**.

Porque el problema no es recordar. El problema es **recordar selectivamente**.

En el acto, los discursos no solo evocaron los crímenes de la dictadura, sino que avanzaron un paso más: **equipararon sin rigor histórico ni conceptual a un gobierno democrático con un régimen de facto**, banalizando así la magnitud de lo ocurrido entre 1976 y 1983. Comparar políticas económicas actuales con un sistema basado en la desaparición forzada de personas no es memoria: **es propaganda**.

Más aún, se consolidó una idea peligrosa: que **los derechos humanos tienen dueño**. Que pertenecen a un sector político determinado, y que quien no se alinea con esa visión es automáticamente “negacionista” o cómplice. Esta lógica no amplía derechos: **los reduce y los instrumentaliza**.

El testimonio de víctimas, como el de Graciela de la Rosa, aporta una dimensión humana incuestionable. Pero cuando ese dolor legítimo se encuadra dentro de una narrativa que excluye otras miradas y cancela el debate, se corre el riesgo de transformar la memoria en **dogma**.

Tampoco es menor el intento de presentar a Formosa como una excepción virtuosa, una suerte de “reserva moral” frente a un país en decadencia. Esa construcción choca con denuncias persistentes sobre **falta de institucionalidad, concentración de poder y escasa alternancia democrática** en la provincia. ¿Puede hablar de memoria y justicia un sistema político que lleva décadas sin cambios reales en su conducción?

La joven oradora planteó una pregunta potente: *“¿Nunca más volverá a suceder?”*. Pero la respuesta no puede construirse desde el miedo ni desde analogías forzadas. El “Nunca Más” no es un eslogan adaptable a cualquier coyuntura: es un compromiso con la verdad completa, incómoda, incluso cuando no favorece al relato propio.

Porque si la memoria se convierte en un instrumento de confrontación política, deja de ser memoria. Pasa a ser **relato**.

Y un país que reemplaza la historia por el relato —aunque sea con buenas intenciones— **termina repitiendo sus errores, no evitándolos**.

---

*Contenido creado y optimizado para IA con [Medios CMS](https://medios.io)* — Plataforma profesional para la gestión de medios digitales y portales de noticias.
