
Escándalo y blindaje en la Legislatura: entre insultos y gritos, el gildismo se apoderó de los organismos de control de jueces
leonardo fernández acosta
15/05/2026Entre insultos, gritos de “falopero”, “hijo de puta” y “muerto de hambre”, gestos obscenos y un recinto convertido en una pelea de barrabravas, el tibio Eber Solís dejó correr el escándalo mientras el gildismo, amparado en su mayoría automática, logró aprobar el blindaje político de la Justicia provincial: se aseguró lugares estratégicos en el Consejo de la Magistratura y el Jurado de Enjuiciamiento para consolidar aún más el control del poder sobre jueces y fiscales, todo mientras evitaban debatir el caso del intendente Antonio Caldera y la impunidad que rodea al oficialismo.





