
Macarena Romero firmó la expulsión de Ramiro Saavedra y hoy lo abraza: la foto que demolió el discurso libertario
leonardo fernández acostaLas internas de La Libertad Avanza en Formosa están lejos de terminar. Mientras algunos sectores continúan disputándose espacios de poder y cargos dentro del partido, una fotografía terminó exponiendo una contradicción política imposible de disimular y la anarquía dentro de una espacio en donde la salomónica posición del líder visible de LLA, Atilio Basualdo, provoca más zozobra. Mas confusión y lo aleja de la depuración que debía realizarse después de la eyección del lamentable diputado nacional, Gerardo González, manejando el partido como un vehículo para los negociados.
En diciembre, la propia conducción libertaria difundió un comunicado oficial para anunciar la separación política de Ramiro Saavedra del bloque de La Libertad Avanza en el Concejo Deliberante por darse vuelta como un “panqueque” y apoyar al gildismo sin despeinarse.
No fue una decisión menor ni un documento redactado en términos ambiguos. El texto hablaba de coherencia, integridad, principios fundacionales, rechazo frontal a todo pacto con el poder de turno y coraje.
Con esos argumentos, el comunicado sostenía que Ramiro Saavedra había traicionado el proyecto político al negociar con el oficialismo provincial y anteponer conveniencias personales a los principios que decía representar.
Ese documento no fue elaborado por adversarios políticos ni por analistas independientes. Fue firmado por los propios dirigentes de La Libertad Avanza. Entre ellos, Macarena Romero de Preto, Matías Canepa y Patricio Evans.
A partir de esa decisión, Saavedrita voto en contra de los proyectos de ordenanza planteados por LLA y la decisión parecía definitiva. La condena política también.
Sin embargo, pocos meses después apareció una imagen que contradice completamente aquel documento. En ella se observa al diputado nacional Atilio Basualdo junto a Macarena Romero y Ramiro Saavedra, celebrando la afiliación formal del concejal a La Libertad Avanza.
La contradicción no surge de una interpretación periodística. Surge de los propios hechos.
La misma dirigente que firmó un comunicado expulsando políticamente a Ramiro Saavedra por haber negociado con el oficialismo aparece ahora abrazándolo y felicitándolo por incorporarse formalmente al partido. El mismo espacio que lo presentó como un dirigente que había traicionado los principios libertarios hoy lo recibe nuevamente sin ofrecer ninguna explicación pública.
El problema nunca fue que Ramiro Saavedra decidiera afiliarse a La Libertad Avanza. Toda persona tiene derecho a hacerlo. El problema es que entre el comunicado de diciembre y la fotografía difundida en estos días no existió ninguna explicación que justifique semejante cambio de posición.
No hubo una rectificación pública de las acusaciones formuladas en diciembre. Tampoco hubo un reconocimiento de que aquellas denuncias hubieran sido equivocadas. Mucho menos una explicación política que permita comprender por qué quien había sido señalado como un dirigente funcional al oficialismo hoy vuelve a ser presentado como parte del mismo proyecto político.
Los hechos quedaron registrados.
En diciembre se lo expulsó invocando la coherencia y el rechazo a cualquier acuerdo con el poder de turno.
En junio se celebró su afiliación.
Entre un episodio y el otro no apareció ninguna explicación.
Esa secuencia es la que termina debilitando la credibilidad del discurso libertario en Formosa.
Porque las fotografías pueden cambiar con el paso del tiempo, pero los comunicados permanecen. Y cuando ambos se contradicen de manera tan evidente, el problema deja de ser Ramiro Saavedra para convertirse en un problema de coherencia política de quienes primero lo expulsaron y hoy lo vuelven a recibir como si nada hubiera ocurrido.
La política admite cambios de estrategia. Incluso admite reconciliaciones. Lo que no admite es que se invoquen principios absolutos para justificar una expulsión y que esos mismos principios desaparezcan pocos meses después sin que nadie considere necesario dar explicaciones.
Los ciudadanos no tienen la obligación de olvidar lo que los propios dirigentes dejaron por escrito. Mucho menos cuando esas contradicciones se producen dentro de un espacio que hizo de la coherencia y de la crítica a la vieja política una de sus principales banderas.
Seis meses después, el 30 de junio, Ramiro Saavedra, el mismo que traicionó a LLA, anunciaba en su Facebook: "Hoy doy un paso más que para mí tiene peso. Formalizo mi afiliación a La Libertad Avanza. No es un trámite; es poner la firma donde ya estaba la convicción." La publicación iba acompañada por una fotografía junto al diputado nacional Atilio Basualdo y la concejal Macarena Romero de Preto. Fin.


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