El agujero negro de la salud donde confluyen millones, testaferros, funcionarios y el monopolio del poder

La reconstrucción documental de Formosa Investiga revela el crecimiento de sociedades, la expansión de negocios vinculados a la salud y una red de relaciones políticas y comerciales que hoy vuelve a quedar bajo la lupa tras la abrupta suspensión de los convenios con el IASEP.
21/07/2026leonardo fernández acostaleonardo fernández acosta

Cuando se habla de los millones de la salud como un agujero negro, no se trata de un eufemismo. Esto sucede porque el sistema de salud de Formosa, huele a complicidad, a testaferros y a impunidad pero está tan sincronizado que ya todos lo dan como normal y el silencio es tan abrumador hasta que alguno rompe el esquema por ambición y deja parcialmente expuesto un entramado en donde hasta hay organismos nacionales que habrían estado involucrados.

El primero de abril de este año, de manera intempestiva la obra social IASEP suspendió todo convenio con la Clínica Sarmiento, epicentro geográfico y político que la investigación de Formosa Investiga ha logrado iluminar en parte, lugar donde la salud dejó de ser un derecho para convertirse en una moneda de cambio entre funcionarios provinciales, certificados de discapacidad, médicos y operadores del PAMI, entre otros

¿Por qué? Nadie dio una explicación, algún fundamento, absolutamente nada.

Formosa Investiga pudo reconstruir otra pieza del rompecabezas. La firma NECAEP NORTE (Clinica Sarmiento) constituyó su contrato social el 12 de julio de 2021 y comenzó formalmente su actividad ese mismo mes bajo el rubro de "Servicio médico integrado de consulta, diagnóstico y tratamiento". Sin embargo, dos años después, en febrero de 2023, amplió su objeto para incorporar la reparación y mantenimiento de instrumental médico y la venta minorista de equipamiento médico, odontológico y artículos ortopédicos.

La pregunta no es menor. Cuando una misma estructura comienza a concentrar prestaciones médicas, mantenimiento de equipos y comercialización de insumos, resulta indispensable conocer cómo se adjudican esas operaciones, quiénes son sus beneficiarios reales y cuál es la relación comercial con otras instituciones del sistema sanitario provincial. En un contexto atravesado por denuncias sobre el manejo de recursos en el sector de la salud, esta diversificación de actividades merece un escrutinio aún mayor.

En definitiva, la documentación registral aporta un dato objetivo: desde 2023, NECAEP NORTE dejó de limitarse a la prestación médica para convertirse también en un actor del negocio de los insumos y del mantenimiento del equipamiento sanitario. Y esa evolución empresarial adquiere otra dimensión cuando se la analiza junto con el resto de los vínculos societarios y las denuncias que rodean a la Clínica Sarmiento y a sus principales referentes.

Los volúmenes de dinero negociados por este establecimiento se habrían triplicado en el lapso de dos años según lo que pudo chequear Formosa Investiga y la responsable al menos en los papeles tendría domicilio en la localidad de Palo Santo, siendo parte de varias sociedades relacionados no solo a lo médico sino también a la construcción.

Entre algunos de los socios de estas sociedades, aparecen activos militantes de La Libertad Avanza que ahora habrían caído en desgracia sin embargo el detalle vuelve a ser ¿Por qué el IASEP suspendió los convenios con la Clínica Sarmiento?

Hacer negocios por fuera de la matrix

Todos los negocios que implican millones están detalladamente controlados por el “Gran Hermano”  y no pueden funcionar sin la autorización del mismo. Es así que aquellos que creían que engañarían al “Patrón” de la salud pública, se equivocaron. El propio “Pomelo”, amo absoluto de los negocios en la salud, descubrió que detrás de los nombres de la Clínica que explotó como un “Pochoclo”, danzaban otros nombres.

Esta situación habría provocado la eyección del Ministro de Desarrollo Humano de la provincia, Aníbal Gómez, cayendo en desgracia, junto a su hermano Rubén Gómez, recientemente jubilado en el PAMI, gracias a la simpatía del diputado de LLA, Gerardo González, entre otros tantos funcionarios del gildismo que todavía continúan en organismos nacionales. Es el viejo juego de las prebendas recicladas: un favor se paga con otro, y el dinero del Estado—sea provincial o nacional—termina engrosando cuentas de quienes ya nadan en la abundancia.

Aun así, no solo la Clínica Sarmiento se volvió una financiera que recaudaba con el gobierno nacional y el provincial sino que además, el nombre de Gómez vuelve a aparecer en un cajón sin fondo donde los funcionarios de turno podían financiar obras, contratar servicios y repartir prebendas sin control, APS.

Según trascendidos, ya estaría terminada la denuncia que un grupo de médicos se apresta a presentar en la justicia penal, el mecanismo era tan burdo como efectivo: mientras algunos profesionales, cobraban por fuera del estatuto mutual, otros, levantaban la bandera de los que no percibían sus pagos, aunque ya habían cobrado. 

Pero el eslabón perdido, el que conecta todas las piezas, sigue siendo la Clínica Sarmiento: allí donde Gómez aparentemente operaba con testaferros, donde “Pomelo” descubrió la trama solo cuando perjudicaba sus negocios, y donde el PAMI y la APS se cruzaron en una danza macabra de facturas, jubilaciones negociadas y silencios cómplices.

 

Lo más grave de este entramado no es la cifra, por monstruosa que resulte, sino la normalidad con la que se ha tejido. Hoy, cuando la deuda estalla y los médicos amenazan con una denuncia penal, el sistema reacciona con la misma lógica de siempre: echar a unos pocos chivos expiatorios, promover la confrontación entre los que cobraron y los que no, y esconder el rastro del dinero hacia el bolsillo de los testaferros o hacia cualquier paraíso fiscal que tenga paciencia para recibir el botín de la salud pública.

 

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