
leonardo fernández acosta
Locales04/02/2026Detrás del "hombre fuerte" de pueblo con su retórica soez y sus chistes de cuartel en las redes, se esconde un sistema de nepotismo y poder que lo abarca todo. Incluidas según las versiones, la razón por la cual su esposa no aparece en público. No aparece ella y tampoco la denuncia que siempre se diluye cuando se trata de alguíen impune en el oficialismo.

leonardo fernández acosta
Locales04/02/2026Mientras Formosa se hunde en salarios bajos y servicios colapsados, Gildo Insfrán gasta miles de dólares en vuelos privados para operar políticamente en Buenos Aires. El intento de complot junto a otros gobernadores para frenar la reforma laboral terminó en un papelón en el CFI: no hubo reunión, no hubo foto y no hubo resultados. Solo quedó expuesto el contraste obsceno entre el lujo del poder y el fracaso de una maniobra que nadie quiso acompañar.

leonardo fernández acosta
Locales05/02/2026Insfrán no defiende a los trabajadores. Defiende su monopolio. En su feudo, la única fortuna permitida es la que se hace con el sobre del Estado. La reforma laboral amenaza con darles a los formoseños lo que él más teme: libertad para progresar sin pedirle permiso al patrón único. Su lucha no es ideológica, es de supervivencia. Sobrevivir como el último cacique de un sistema que canjea votos por planes y convierte al ciudadano en siervo del aparato.

leonardo fernández acosta
Locales06/02/2026Ni el Defensor del Pueblo que no puede defender, ni la cámara empresarial capturada por los intereses del poder: la Justicia Federal los desconoció como representantes legítimos del pueblo formoseño. En el desolado paisaje institucional de Formosa, donde el estatismo decide quién vive y quién sobrevive, a los ciudadanos les podrían aplicar el famoso dicho de Moria Casán: 'No existís'. El fallo no solo rechazó un amparo; certificó que las voces que pretenden hablar por la gente carecen de sustento real

leonardo fernández acosta
Locales10/02/2026La violenta represión policial contra mujeres que reclamaban viviendas en el IPV dejó al desnudo un Estado sin protocolos, una fuerza de seguridad usada como patota política y un organismo habitacional atravesado por la discrecionalidad, el uso partidario de fondos públicos y el encubrimiento de la pobreza detrás de proyectos millonarios y propaganda oficial.