
Como en cada abuso, la reacción de la policía de contraponer una versión oficial de los hechos corre la suerte sintetizada en el dicho, "En boca de un mentiroso, lo cierto se hace dudoso", es imposible que con jefes corruptos e inclusive que han ido presos por sus relaciones con el narcotráfico, el perfil de la policía cambie.









