La dictadura de la mayoría: el relato circular de Samaniego para justificar el presupuesto a ciegas

El jefe del bloque gildista intentó presentar en la sesión por la aprobación del presupuesto,  la falta de debate, la concentración del gasto y la hegemonía política como “normalidad democrática”. En realidad, su discurso es una defensa explícita del poder sin controles, disfrazada de victimismo y falsa superioridad moral.
Locales30/12/2025leonardo fernández acostaleonardo fernández acosta
images
La defensa de Samaniego del “modelo formoseño” termina siendo algo que repite todos los años: consignas sin números, épica sin resultados verificables y soberbia sin argumentos.

El diputado Agustín Samaniego volvió a repetir esquemas gastados en sus respuestas a modo de burla, algo que viene haciendo hace más de 16 años de diputados con una idea que atraviesa todo su discurso: si la oposición no acompaña el presupuesto, el problema no es el contenido del presupuesto, sino la oposición. No importa si el debate fue inexistente, si el texto llega 48 horas antes, si el 96% del gasto queda bajo manejo discrecional del Ejecutivo o si el interior pierde recursos; para Samaniego, disentir es sospechoso por definición.

Ese argumento no es una defensa del presupuesto. Es una defensa del autoritarismo con ropaje administrativo pero para que cambiar el argumento tan viejo como su exponente. Él sostiene que el presupuesto es “la inspección económica financiera del gobierno” y que, por lo tanto, quien no acompaña ese plan “no debe buscar excusas”. La lógica es brutal en su simpleza: si no coincidís con el modelo, callate y votá igual. La discusión pública, el control republicano, el derecho a la revisión técnica… todo queda reducido a una “argucia”, una molestia, un ruido innecesario.

El diputado incluso se pregunta qué pasaría si el oficialismo no tuviera mayoría absoluta, como si la existencia de controles fuera una tragedia institucional. Esa sola frase revela la comprensión patrimonialista del poder: la mayoría no es una circunstancia democrática, sino una licencia para gobernar sin límites.

Cuando Samaniego afirma que “el 96% del presupuesto lo maneja el Ejecutivo y es lógico que así sea”, no está describiendo una práctica institucional; está normalizando la concentración extrema del poder y el vaciamiento del debate parlamentario. Convertir lo excepcional en costumbre es uno de los rasgos clásicos del sistema que intenta justificar.

Su contradicción más evidente aparece cuando acusa a los intendentes opositores de “votar en contra de sus propios intereses”, pero al mismo tiempo admite que el interior es el que más pierde. La lógica del discurso es clara: si reclamás fondos, sos antiprovincia; si aceptás el ajuste, sos un buen subordinado. La coparticipación deja de ser un mecanismo federal y se transforma en herramienta disciplinadora.

Samaniego también recurre al recurso favorito del oficialismo provincial: el espejo retrovisor. En lugar de explicar por qué se aprueba un presupuesto sin estudio real, responde hablando de gobiernos nacionales pasados, del FMI, del cheque, de debates ajenos. Vuelve la estrategia vieja: desviar la discusión para evitar dar explicaciones sobre el presente. Ni una línea técnica. Ni un dato proyectado. Ni una defensa económica concreta.

Todo su alegato se sostiene en una sola idea: “Tenemos la mayoría, por lo tanto tenemos razón”. Eso no es institucionalidad. Eso es hegemonía convertida en doctrina.

Mientras Samaniego habla de “elevar el nivel del debate”, su discurso baja el estándar democrático a niveles mínimos: oposición como enemigo, crítica como traición, control como obstáculo, y el presupuesto, instrumento clave del Estado, reducido a un acto de obediencia y alineamiento político.

Lo que él llama “responsabilidad” no es responsabilidad fiscal. Es sumisión política. Y eso, precisamente, es lo que una Legislatura debería evitar, no aplaudir.

Te puede interesar
WhatsApp_Image_2026-07-02_at_00_19_10-750x422 (1)

AGENFOR se disparó en el pie: quiso atacar a Milei y terminó publicando la mejor defensa del sinceramiento tarifario

leonardo fernández acosta
Locales04/07/2026
Tras años de defender tarifas artificialmente bajas financiadas con subsidios, el portal oficial del Gobierno de Formosa publicó las declaraciones de un especialista que sostiene, desde hace décadas, que ese modelo era insostenible y que el sinceramiento impulsado por la gestión de Javier Milei ya completó su etapa más dura. Una contradicción que expone las grietas del relato oficial de las usinas de propaganda que publican "bajadas de línea" sin tomarse un segundo para pensar.
Lo más visto
ram

Macarena Romero firmó la expulsión de Ramiro Saavedra y hoy lo abraza: la foto que demolió el discurso libertario

leonardo fernández acosta
03/07/2026
La concejal "ex PRO" que en diciembre invocó la "coherencia", la "integridad" y el "rechazo frontal a todo pacto con el poder de turno" para expulsar políticamente a Ramiro Saavedra aparece ahora celebrando su afiliación a La Libertad Avanza. Entre el comunicado y la fotografía no hubo rectificaciones ni explicaciones: sólo un giro que deja al descubierto una contradicción política difícil de sostener.
08-la-ucr-678x381

La "bolupolítica" como estrategia: frases virales, eventos recreativos y una preocupante ausencia de propuestas para disputar el poder en Formosa

leonardo fernández acosta
06/07/2026
Mientras Formosa enfrenta pobreza, dependencia del empleo público y falta de oportunidades, sectores de la oposición parecen concentrar su estrategia en frases virales, comparaciones futboleras y eventos para las redes sociales. La política convertida en entretenimiento sigue dejando vacante el lugar de las propuestas.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email