
Formosa “lidera” en salarios de la construcción pero sigue en el fondo del país
leonardo fernández acostaEn los papeles, Instituto de Estadística y Registro de la Industria de la Construcción muestra un dato que podría prestarse a festejo fácil: Formosa aparece con el salario promedio más alto del NEA en la construcción, con $1.038.774. Pero el problema es que, como tantas veces, el número dice una cosa y la realidad otra muy distinta.
A nivel nacional, el promedio del sector se ubica en $1.218.792. Es decir, incluso “liderando” en la región, Formosa sigue claramente por debajo de la media del país. No es un podio: es apenas el menos rezagado dentro de un bloque históricamente postergado.
El contraste es todavía más crudo cuando se mira el contexto regional. Provincias como Chaco ($927.234), Corrientes ($955.538) y Misiones ($972.771) también integran el lote de salarios más bajos del país. Que Formosa encabece ese grupo no habla de fortaleza, sino de una pobreza estructural compartida.
Hay, eso sí, un dato que podría ser utilizado políticamente: en febrero, Formosa registró una suba mensual del 8,1%, una de las más altas del país. Pero incluso ese crecimiento, si se lo pone bajo la lupa, no alcanza para revertir la distancia con los distritos donde la construcción tiene mayor escala, inversión privada y dinamismo real.
Porque ahí está el punto de fondo: el salario en la construcción no depende solo de paritarias o ajustes nominales, sino del volumen de obra, del nivel de actividad y del tipo de empleo generado. Y en Formosa, ese ecosistema sigue atado casi exclusivamente a la obra pública, con escasa diversificación y mínima tracción del sector privado.
En términos interanuales, el aumento acompaña la tendencia nacional (28,2%), pero no marca ninguna ruptura. No hay salto cualitativo, no hay cambio estructural. Solo una actualización que corre detrás de la inflación y que, en la práctica, no modifica el poder adquisitivo de los trabajadores.
En síntesis: Formosa puede mostrar el “mejor” salario del NEA en la construcción, pero eso no la saca del fondo del mapa nacional. Es, en el mejor de los casos, el primero entre los últimos. Y en una provincia donde el empleo depende en gran medida del Estado, ese dato lejos está de ser una buena noticia estructural: es apenas un reflejo más de un modelo que no logra despegar.


Del aula a los tribunales: tres decanos denunciados, una designación bajo sospecha y una crisis institucional


Del informe de Formosa Investiga a la agenda nacional: Pablo Morán, otra vez bajo la lupa

