El IPV cierra la inscripción y después descubre quiénes podían participar

El organismo provincial volvió a demostrar que la improvisación burocrática la terminan pagando los ciudadanos: primero cerró el trámite y después reveló las exclusiones, obligando a cientos de familias a correr contra el reloj. Cuando se administra la esperanza de acceder a una vivienda, la desorganización no es un detalle: se traduce en angustia, incertidumbre y en la sensación de que el Estado siempre llega tarde.
12/09/2026leonardo fernández acostaleonardo fernández acosta

ipv

El IPV tiene una curiosa manera de organizar un sorteo de viviendas: primero cierra la inscripción y después les informa a los ciudadanos si estaban realmente en condiciones de participar.

La inscripción terminó el 31 de agosto. Sin embargo, recién el 8 de septiembre los postulantes pudieron ingresar al sistema para saber si figuraban como aptos o no aptos. Ocho días de espera durante los cuales miles de personas no tenían ninguna certeza sobre su situación.

Y ahí apareció el problema.

Personas que se habían inscripto correctamente se encontraron con que figuraban dentro de un grupo familiar que ya había sido adjudicado. Otras habían realizado un cambio de domicilio que todavía no impactaba en RENAPER. También aparecieron inconvenientes con los datos del CUD o con información cargada en el sistema.

El IPV ahora dice que esas situaciones puntuales pueden subsanarse hasta este viernes 11 de septiembre.

Bienvenido el remedio. El problema es que llega después de haber cerrado la inscripción.

Porque si el organismo necesitaba cruzar DNI, grupos familiares, domicilios, CUD y demás información para determinar quién estaba en condiciones de participar, la pregunta elemental es por qué ese control no se hizo antes de cerrar el plazo.

La administración pública tiene computadoras, bases de datos, funcionarios y tiempo. El ciudadano, en cambio, tiene que hacer malabares para conseguir una vivienda y, en muchos casos, soportar años de espera.

Para quien busca acceder a una casa, que el sistema primero diga una cosa, después otra y finalmente habilite tres días para correr detrás de una solución no es un detalle administrativo. Es angustia e incertidumbre.

Y esa angustia fue perfectamente evitable.

El propio comunicado oficial reconoce que hubo personas que habían hecho el cambio de domicilio pero todavía no aparecían actualizadas en RENAPER. También admite que hubo postulantes que figuraban formando parte de un grupo familiar que ya había recibido una vivienda y que debían realizar un trámite de exclusión.

Entonces la pregunta inevitable —sin necesidad de adornarla— es por qué esas inconsistencias no fueron detectadas y comunicadas mientras la inscripción estaba abierta.

Porque cerrar el 31 de agosto y recién el 8 de septiembre decirle al ciudadano “ahora fijate si estás apto” es poner el carro delante del caballo. Y después aparece la carrera contra el reloj: “tienen tiempo hasta el viernes”. Tres días.

Tres días para quienes quizá viven lejos, trabajan, tienen dificultades para trasladarse, desconocen el procedimiento o simplemente confiaron en que si el sistema les permitió inscribirse, su situación sería verificada antes del cierre.

La vivienda social no puede administrarse como si fuera una rifa entre amigos.

Hay personas que depositan en ese sorteo expectativas concretas de vida: familias que alquilan, personas que viven hacinadas, trabajadores que no pueden acceder a una vivienda propia y ciudadanos que ven en ese mecanismo una de las pocas posibilidades reales de conseguir un techo.

Por eso, cuando el Estado organiza el procedimiento, la previsibilidad también es una obligación.

No alcanza con decir ahora que el sistema muestra verde para los aptos y otro color para quienes tienen impedimentos. Eso debería haber servido precisamente para detectar los problemas antes del cierre de la inscripción, no para trasladarle al ciudadano la responsabilidad de resolverlos a contrarreloj.

El episodio deja una conclusión bastante sencilla: el problema no parece haber sido la falta de información de los ciudadanos, sino la falta de previsión del organismo.

Porque el ciudadano hizo lo que se le pidió: se inscribió dentro del plazo. Después vino la espera.  Y recién cuando el plazo ya había terminado, apareció la información que podía determinar si esa inscripción servía o no.

En cualquier administración seria, primero se verifica, después se cierra. En el IPV, al menos en esta oportunidad, parece haber funcionado al revés.

Y cuando está en juego una vivienda, la improvisación administrativa no es gratis: se paga con ansiedad, incertidumbre y con el miedo de quedar afuera de una oportunidad que para muchas familias puede ser única.

Lo más visto
watermarked_img_14206118943984661490

Papelón de De la Rosa fue a vender la ficción educativa de Formosa al Congreso y terminó desenmascarada por el gobierno nacional

leonardo fernández acosta
Locales20/10/2026
La diputada nacional Graciela de la Rosa quiso convertir una comisión de Presupuesto en una tribuna para defender el relato educativo del gildismo. Habló de las 1.550 escuelas, de los techos azules, del financiamiento provincial y de una supuesta inversión ejemplar. Pero Alejandro Álvarez, secretario de Educación de la Nación, le devolvió la discusión al terreno de los hechos y expuso, casi sin proponérselo, las contradicciones de una defensa política que en Formosa se repite como una verdad revelada, pero que en Buenos Aires no resiste demasiado cuando alguien conoce los números.
watermarked_img_5243695377307078957

Basualdo denunció un avance del poder provincial sobre su campo: acusa al Gobierno de romper candados e imponer ocupantes

leonardo fernández acosta
Locales23/10/2026
El diputado nacional apuntó contra el Instituto de Tierras y la Policía de Formosa por un presunto ingreso irregular a un establecimiento rural de Las Lomitas. Asegura que no fue notificado, denuncia daños en los accesos y reclama la intervención de la Justicia Federal. Además, vinculó el episodio con su enfrentamiento político con Gildo Insfrán y volvió a poner bajo la lupa el manejo de las tierras fiscales en la provincia.
91aa4984-7475-48ee-b563-4253e66b4d43

Montoya denunció graves irregularidades en el Jury contra el juez de Clorinda, Julio Mauriño y cuestionó una nueva designación

leonardo fernández acosta
23/10/2026
Montoya prendió fuego al debate legislativo y denunció graves irregularidades en el Jury contra el juez de Clorinda, Julio Mauriño: acusaciones modificadas sobre la marcha, una audiencia con el procurador general sin la defensa y un apartamiento que cuestionó por arbitrario. Pese a las advertencias, el oficialismo impuso la designación de Agostina Villaggi para garantizar la audiencia del 3 de noviembre
watermarked_img_15450299660646015708

Formosa Investiga expone el 60 % que se esfumó: la misteriosa ejecución presupuestaria del Poder judicial de Formosa

leonardo fernández acosta
25/10/2026
Un trabajo de investigación  de Formosa Investiga sobre los presupuestos 2025/2026 de la provincia y la ejecución en particular del presupuesto del Poder Judicial de Formosa, expuso que el incremento nominal del 60,2 % interanual no se tradujo ni en mejoras salariales para la base de la carrera judicial ni en inversión edilicia. Las propias planillas de ejecución del STJ muestran el destino del dinero: una estructura salarial concentrada en la cúpula y una partida de infraestructura ejecutada al 0,71 %. La plata no desapareció de las cuentas: desapareció de los bolsillos de abajo y de las paredes de los juzgados.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email