
Mientras el ministro Juan Carlos Atencia asegura que “está todo controlado”, dentro del sistema sanitario crecen las denuncias por recortes, falta de médicos, auditorías silenciosas y presuntas irregularidades millonarias. La nueva cara de Desarrollo Humano intenta transmitir normalidad en medio de un escenario que, lejos de ordenarse, expone cada vez más grietas.







