Lo que a este Rey no le contaron era de que hay un pueblo que olvidó hace tiempo y a lo lejos la práctica de ese deporte -salvo por honrosas excepciones de algunos aficcionados que laburan al pulmón sin ningún apoyo o plan oficial.
Desde las 15:30 horas hay una fila interminable de autos varados sobre la autovía ruta 11, antes de Tatané por la competencia ciclística que se desarrolla durante tres días en la ciudad de Formosa.
Mientras los afiliados soportan la falta de especialistas, largas esperas y trámites interminables, ahora también deben tolerar respuestas soberbias, burlas y una atención impropia de un organismo que existe para cuidar la salud de quienes financian el sistema. La sucursal sobre la calle Rivadavia sumó la falta de respeto a la lista.
Luego del informe publicado por Formosa Investiga, el caso del juez federal Pablo Morán escaló a la agenda nacional. La permanencia del magistrado en el Tribunal de Ética de la AFA, el reclamo de ACIJ ante la Corte Suprema por una presunta incompatibilidad de funciones y las versiones sobre su actuación durante el Mundial reavivaron el debate sobre los límites éticos que deben observar quienes administran justicia.
El Gobierno reabre el plazo para que los estatales regularicen una obligación administrativa bajo amenaza de sanciones disciplinarias. Sin embargo, quienes concentran el poder político desde hace décadas continúan sin someterse al mismo nivel de publicidad patrimonial que le exigen al resto. La transparencia, en Formosa, parece tener escalafón.
Mientras los productores denuncian controles arbitrarios, superposición ilegal de funciones y pérdidas millonarias, el Gobierno provincial guarda silencio y el defensor del Pueblo sale a justificar el endurecimiento de los procedimientos. Para el campo formoseño, la ley dejó de ser un límite al poder y comenzó a convertirse en un instrumento para disciplinar a quienes no responden políticamente al oficialismo.