El gobernador de la provincia volvió del acto junto a otros gobernadores, donde el presidente, Alberto Fernández, brindó un discurso errático solo para la tribuna, olvidándose de millones de argentinos que esperaban anuncios. Insfrán ha quedado cautivo al igual que los gobernadores en acompañar un gobierno que se derrumba junto a la economía y las internas
Insfrán volvió a hablar como si fuera el dueño del calendario político argentino. Dijo que Milei “va a tener un gran susto” en las elecciones, acusó al Presidente de fascista, reivindicó la “tercera posición” y aseguró que Formosa no mira a Europa sino hacia adentro del país. El problema es que, mientras el gobernador anuncia sustos electorales para los demás, todavía no tiene resuelto si él mismo podrá aparecer en una boleta.
La ofensiva diplomática y militar de Milei por la soberanía de las Islas Malvinas encuentra un eco inesperado en Washington, donde Donald Trump abrió la puerta a revaluar la neutralidad histórica de Estados Unidos. Una oportunidad que la Argentina no puede desaprovechar.
La Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU) resolvió acreditar ambas carreras de la Facultad de Recursos Naturales de la Universidad Nacional de Formosa. La institución destacó el trabajo conjunto de autoridades, docentes, nodocentes, estudiantes, egresados y de los equipos responsables del proceso de evaluación.
El Gobierno de Formosa parece haber descubierto una curiosa manera de enfrentar una emergencia climática: mientras un funcionario enciende las luces amarillas, otro pide que nadie se alarme. El mismo fenómeno, dos diagnósticos y una sola conclusión posible: alguien debería ponerse de acuerdo antes de salir a hablar.
El operativo desplegado en los asentamientos de Misión Nueva Yrigoyen y Tres Palmas no admite eufemismos. Lo ocurrido sobre el camino vecinal N° 9002 tiene todos los rasgos de una cacería, y no de un procedimiento de control territorial. Mientras el gobierno nacional mantiene su mirada fija en la agenda porteña, en el extremo noroeste de la provincia de Formosa se consuma un nuevo episodio de violencia institucional contra las comunidades originarias, con un saldo de decenas de detenidos, familias aterrorizadas y un sistema judicial que parece funcionar a la medida del poder político provincial.