El ministro de Salud de Corrientes desarma el relato formoseño sobre el Covid y expone un brote que nadie más ve

Mientras Formosa intenta justificar un repunte “estacional” en pleno calor y atribuye el brote a falta de vacunas, el ministro correntino Ricardo Cardozo lo desmiente de plano: en su provincia no hay brote, no faltan dosis y el Covid casi no circula. El contraste deja al descubierto que el problema no es epidemiológico, sino narrativo.
Locales22/11/2025leonardo fernández acostaleonardo fernández acosta
148847.1763607092.jpg_grande
El ministro Ricardo Cardozo cuestionó el brote formoseño y recordó que en Corrientes no hay falta de vacunas ni aumento de casos, desnudando el contraste que el relato oficial intenta ocultar a solo 170 kilómetros de distancia

Lo más llamativo del repunte de Covid en Formosa no es solo el número de casos ni la velocidad con la que crecieron en plena temporada de calor: es el contraste brutal con lo que ocurre a pocos kilómetros, en Corrientes, donde el virus prácticamente no aparece en los registros clínicos. Mientras en Formosa se habla de “estacionalidad”, de un aumento “esperable” y de una subvariante “más contagiosa”, en Corrientes directamente señalan lo contrario: que el coronavirus es una afección típicamente invernal, que allí los casos son mínimos y que ni siquiera se justifica testear de manera habitual. Dos provincias vecinas, mismo clima, misma época del año, pero narrativas opuestas que chocan entre sí.

En Formosa, el infectólogo Julián Bibolini explica con tranquilidad que el incremento “entra dentro de lo previsto”, que ocurre “todos los años” y que parte de esta situación se debe a la subvariante conocida como “Frankenstein”, más transmisible aunque sin mayor mortalidad. Habla de prevención, de barbijo, de ventilación, de higiene, y de algo que repite el oficialismo desde hace tiempo: la supuesta capacidad diferencial de Formosa para diagnosticar más que otras provincias.

“En Corrientes no ocurre”

Sin embargo, esa estructura de normalidad que se intenta transmitir se agrieta cuando se la confronta con lo que dice el ministro de Salud Pública correntino, Ricardo Cardozo: que lo que pasa en Formosa es, textualmente, “llamativo”. Que no hay razones estacionales para un brote en noviembre. Que en Corrientes los casos son tan escasos que prácticamente no tienen motivos para testear.

El infectólogo Julián Bibolini explicó que el aumento era “esperable”, que ocurre “todos los años”, que es parte de la “estacionalidad”. Incluso habló de la subvariante “Frankenstein”, más transmisible pero sin mayor mortalidad. Hasta ahí, un mensaje técnico.

Pero hay detalles que rompen esa armonía discursiva:

Si es un comportamiento “de invierno”, ¿por qué no sucede en Corrientes?
Si es tan “esperable”, ¿por qué el incremento fue “muy rápido” en apenas una semana?
Si todo es una cuestión de “estacionalidad”, ¿por qué el propio ministro correntino, Ricardo Cardozo, dice que estación no es: en Corrientes no hay brote?
Más aún: mientras Bibolini insiste en las recomendaciones estándar —barbijo si hay síntomas, ventilación, lavado de manos— el gobierno formoseño vuelve a instalar la idea de un rebrote inevitable, casi naturalizado, como si vivir con Covid fuera parte del destino climático de la provincia.

Y mientras el gobierno formoseño vuelve a instalar el argumento de la “demora de vacunas” desde Nación —una demora curiosamente selectiva, porque solo afectaría a Formosa— en Corrientes el ministro corta de raíz esa excusa al afirmar que tienen stock suficiente, que no existe problema de provisión y que la población simplemente dejó de vacunarse por desinterés o por influencia de los antivacunas. El contraste es tan sólido que no necesita adjetivos: de un lado, una provincia que denuncia carencias y explica brotes como inevitables; del otro, una provincia que vive la misma época del año sin sobresaltos, con vacunas disponibles y con un cuadro epidemiológico casi silencioso.

Corrientes: otra realidad, sin relatos

El ministro de Salud Pública de Corrientes fue contundente:
“Es llamativo el brote en Formosa. Es una afección de temporada invernal y acá los casos son de bajísima incidencia.”

No hay internados. No hay brote. No hay saturación. No hay una “Frankenstein” causando estragos. Y tampoco hay problemas de vacunas: “Corrientes no tiene problemas de provisión. Tenemos stock”, aclaró.

La respuesta resulta quirúrgica frente al argumento que circula en Formosa: la supuesta demora en el envío de vacunas desde Nación “solo a la provincia” dicho por la funcionaria del Ministerio de Desarrollo de la Provincia, Claudia Rodríguez. Una explicación que se desmorona cuando, del otro lado del puente, la realidad es diametralmente distinta y mejor.

El correntino Cardozo incluso fue más lejos y dejó una frase que desnuda otro contraste político:
“El Estado debe estar presente. Absolutamente.” Una declaración que lejos está del relato de un Estado nacional ausente que Formosa usa como comodín para justificar déficits propios.

 
La pecera formoseña: un relato hermético en un territorio encerrado

El contraste entre ambas provincias revela algo más profundo que un simple desacuerdo sanitario.
Formosa funciona como una pecera: un ecosistema aislado donde circula un relato único, autocontenido, que intenta explicar como “normal” lo que en la provincia vecina ni siquiera aparece en el radar epidemiológico.

En esa pecera, el formoseño escucha que:

el brote es “esperable”,
la variante es más contagiosa,
hay déficit de vacunas,
el Estado nacional no acompaña,
el aumento es parte del clima,
y que la vigilancia —según Bibolini— es un privilegio local.
Pero basta asomarse al borde de la pecera y mirar el agua del otro lado —Corrientes— para que el relato se vuelva turbio. Allí no hay repunte, no hay déficit de vacunas, no hay alarma, no hay inviernos tropicales que revivan al virus en noviembre.

La ciencia puede explicar muchas cosas.
El relato político, otras.
Lo que no puede explicarse es por qué dos provincias vecinas, con el mismo clima, la misma temporada y la misma variante circulante, muestran realidades tan opuestas… salvo que una de ellas viva en un ecosistema narrativo cerrado, donde las explicaciones deben acomodarse a las necesidades del poder.

Formosa vuelve a mostrar que no solo controla fronteras y datos: controla el relato.
Y muchas veces, en esa pecera, lo único que se reproduce con facilidad no es el virus, sino el discurso oficial.

El Covid vuelve a poner sobre la mesa un viejo problema formoseño: la distancia entre lo que se dice adentro y lo que se observa afuera. Mientras Corrientes transita la primavera sin sobresaltos, Formosa explica un rebrote con argumentos que se sostienen únicamente dentro de su propio ecosistema político. Y en ese desfasaje, el virus no es necesariamente lo más contagioso. Lo verdaderamente persistente es el relato.

Te puede interesar
moran reok

La Justicia no necesita jueces influencers: Morán más pendiente de la cámara que del perfil institucional.

leonardo fernández acosta
Locales10/07/2026
Las imágenes muestran al juez federal de Formosa, Pablo Morán, viviendo el Mundial con una exposición que difícilmente pase inadvertida. No se discute su derecho a viajar ni a disfrutar de una licencia. Lo que está en debate es si quien tiene la responsabilidad de impartir justicia debe buscar el protagonismo de las cámaras o preservar la discreción que exige la investidura de un magistrado.
WhatsApp_Image_2026-07-02_at_00_19_10-750x422 (1)

AGENFOR se disparó en el pie: quiso atacar a Milei y terminó publicando la mejor defensa del sinceramiento tarifario

leonardo fernández acosta
Locales04/07/2026
Tras años de defender tarifas artificialmente bajas financiadas con subsidios, el portal oficial del Gobierno de Formosa publicó las declaraciones de un especialista que sostiene, desde hace décadas, que ese modelo era insostenible y que el sinceramiento impulsado por la gestión de Javier Milei ya completó su etapa más dura. Una contradicción que expone las grietas del relato oficial de las usinas de propaganda que publican "bajadas de línea" sin tomarse un segundo para pensar.
Lo más visto
un

Del aula a los tribunales: tres decanos denunciados, una designación bajo sospecha y una crisis institucional

leonardo fernández acosta
13/07/2026
Mientras tres decanos de la Universidad Nacional de Formosa enfrentan denuncias por presuntamente no reunir los requisitos legales para ejercer sus cargos, una nueva controversia por la incorporación de una representante al Consejo Superior, mediante una medida judicial excepcional, profundiza una crisis institucional que ya no gira en torno a la educación, sino a la legitimidad de quienes conducen la casa de altos estudios.
moran hasta las tetas

Del informe de Formosa Investiga a la agenda nacional: Pablo Morán, otra vez bajo la lupa

leonardo fernández acosta
15/07/2026
Luego del informe publicado por Formosa Investiga, el caso del juez federal Pablo Morán escaló a la agenda nacional. La permanencia del magistrado en el Tribunal de Ética de la AFA, el reclamo de ACIJ ante la Corte Suprema por una presunta incompatibilidad de funciones y las versiones sobre su actuación durante el Mundial reavivaron el debate sobre los límites éticos que deben observar quienes administran justicia.
Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email