El tribunal consideró que no se acreditó la urgencia ni la fuerte verosimilitud requerida para este tipo de acciones excepcionales, y reafirmó los límites de la autonomía universitaria frente al control judicial. Los jueces recordaron que, semanas antes, la misma Cámara había revocado el procesamiento del Rector Palmetler, por lo que la falta de información alegada por los actores no podía sustentar una situación de gravedad institucional que justificara la intervención del Poder Judicial en la órbita de autogobierno de la casa de altos estudios.