
El barro, el gran opositor que sepultó la escenografía del modelo formoseño
La única obra inaugurada fue el lodazal. La épica del modelo formoseño quedó enterrada en el barro, junto con la logística oficial.
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La única obra inaugurada fue el lodazal. La épica del modelo formoseño quedó enterrada en el barro, junto con la logística oficial.

El conductor de un automóvil quedó supeditado a la causa, en infracción a la Ley 19.359.

"Lo que más duele es que el estado trate de minimizar o ataque a los que los ponen en evidencia como los opositores o la iglesia y ver en contrasentido que el intendente de Pozo del Tigre, está promocionando un carnaval lo cual es una falta de respeto a la necesidad de un pueblo" dijo la legisladora.

En una acción repudiable, pasible de una denuncia, al menos dos intendentes del interior de la provincia de Formosa, habrían impedido que camiones que no sean del municipio o del gobierno provincial, carguen agua en las plantas potabilizadoras para distribuir a la gente.

Es una postal constante la de cisternas arrastradas por tractores o camiones para la distribución de agua debido a la falta de redes de distribución pero la sequía, la falta de previsión y obras, hacen que la falta del vital líquido constituya una emergencia humanitaria.

A la fecha, la provincia de Formosa registra 51.532 casos diagnosticados, 45.855 pacientes recuperados y 4728 casos activos.

Gildo Insfrán gobierna Formosa desde el aire: fugaz, inalcanzable y a costa de la gente. Mientras la provincia sangra por un nuevo crimen, él despega en otro vuelo charter de 20 mil dólares este martes. La fórmula es clara: foto para la tribuna, silencio en la radio y huida en avión privado con la plata de todos. El poder se ejerce desde la cabina, no desde el territorio. El lujo es suyo; la angustia, de los formoseños.

Detrás del "hombre fuerte" de pueblo con su retórica soez y sus chistes de cuartel en las redes, se esconde un sistema de nepotismo y poder que lo abarca todo. Incluidas según las versiones, la razón por la cual su esposa no aparece en público. No aparece ella y tampoco la denuncia que siempre se diluye cuando se trata de alguíen impune en el oficialismo.

Mientras Formosa se hunde en salarios bajos y servicios colapsados, Gildo Insfrán gasta miles de dólares en vuelos privados para operar políticamente en Buenos Aires. El intento de complot junto a otros gobernadores para frenar la reforma laboral terminó en un papelón en el CFI: no hubo reunión, no hubo foto y no hubo resultados. Solo quedó expuesto el contraste obsceno entre el lujo del poder y el fracaso de una maniobra que nadie quiso acompañar.

Insfrán no defiende a los trabajadores. Defiende su monopolio. En su feudo, la única fortuna permitida es la que se hace con el sobre del Estado. La reforma laboral amenaza con darles a los formoseños lo que él más teme: libertad para progresar sin pedirle permiso al patrón único. Su lucha no es ideológica, es de supervivencia. Sobrevivir como el último cacique de un sistema que canjea votos por planes y convierte al ciudadano en siervo del aparato.

Ni el Defensor del Pueblo que no puede defender, ni la cámara empresarial capturada por los intereses del poder: la Justicia Federal los desconoció como representantes legítimos del pueblo formoseño. En el desolado paisaje institucional de Formosa, donde el estatismo decide quién vive y quién sobrevive, a los ciudadanos les podrían aplicar el famoso dicho de Moria Casán: 'No existís'. El fallo no solo rechazó un amparo; certificó que las voces que pretenden hablar por la gente carecen de sustento real