
Ibáñez, el Nostradamus de la Economía: predice el Apocalipsis con datos de la galaxia de Formosa
leonardo fernández acosta
La reciente aparición del ministro de Economía de Formosa, Jorge Oscar Ibáñez, en la usina oficial de Argenfor, no fue una defensa de una gestión exitosa, sino un claro intento de justificar un modelo estatista y clientelar que ha sumido a la provincia en el atraso estructural. Mientras el país debate cómo encarar un ajuste ineludible, Formosa representa el ejemplo más acabado de lo que no hay que hacer: dependencia extrema del Estado, persecución de la iniciativa privada y perpetuación de una casta política que se beneficia del estancamiento.
Ibáñez presentó el pago del medio aguinaldo y un bono extraordinario de $700.000 como pruebas de una supuesta eficiencia fiscal. Pero omite un dato central: el 84% del presupuesto provincial proviene de transferencias nacionales, según la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP). Formosa no genera riqueza: la consume. El equilibrio presupuestario no es mérito de gestión, sino resultado de un esquema de coparticipación que premia la ineficiencia productiva.
Más grave aún: la deuda pública provincial creció un 142% entre 2019 y 2023 (Auditoría Interna Federal), mientras la economía permanece estancada. El asistencialismo masivo, lejos de ser desarrollo, perpetúa el clientelismo y frena cualquier intento de inversión privada genuina.
El ministro critica la apertura de importaciones con el argumento de que “nuestras fábricas cierran”, pero omite que Formosa tiene la tasa más baja de empleo privado registrado del país, según el INDEC y a esto hay que sumarle que no existen industrias o fábricas que aporten al casi cero absoluto de lo que exporta la provincia. En un contexto donde la industria nacional aún resiste (con una suba del 3,6% interanual en febrero 2024), Formosa continúa atrapada en un esquema donde el empleo es, casi en su totalidad, estatal o informal.
La competitividad, un espejismo
El modelo que defiende Ibáñez —basado en subsidios, regulaciones y cerramiento económico— no genera competitividad, sino dependencia. Si no hay fábricas eficientes en Formosa, es porque el modelo las asfixia con impuestos y burocracia que exige la intervención de los tentáculos del estado.
En este sentido, Ibáñez acusa al presidente Milei de “ajuste brutal”, pero entre 2017 y 2023 la propia Formosa recortó en términos reales un 32% en educación y un 25% en salud (CEPAL). Al mismo tiempo, multiplicó el gasto en propaganda oficial y cargos políticos sin contar con los miles de despidos el año pasado con recorte de salarios, sobre todo al sector de la salud.
La provincia ofrece bonos millonarios mientras sus jubilados perciben haberes que no superan la línea de pobreza, según el Observatorio de la Deuda Social de la UCA. El ajuste existe, pero no lo paga la dirigencia: lo paga la gente.
El funcionario de Insfrán, reclama por fondos no girados, pero Formosa es la cuarta provincia que menos aporta al país y la que más recibe por habitante. En 2023, destinó $2.500 millones a publicidad oficial (según el Foro de Periodismo Argentino), más que a obras básicas como agua potable. ¿Ese es el uso federal y solidario de los recursos?
Además puso en duda las estadísticas nacionales, afirmando que "no se sabe de dónde provienen los indicadores que cita el presidente". Sin embargo, la mayoría de los datos utilizados por el gobierno nacional provienen de fuentes oficiales como el INDEC, el Banco Central y organismos internacionales.
Inflación mensual: bajó de 25,5% en diciembre a 8,8% en abril, según INDEC. Superávit fiscal del primer trimestre: $2,6 billones (Ministerio de Economía). Exportaciones agroindustriales: +27% interanual en marzo 2024 (CIARA-CEC). Incluso en medio de un ajuste necesario, la macroeconomía muestra señales de estabilización.
Lo cierto es que Formosa no necesita más subsidios, necesita libertad. La mentira que sostiene Ibañez, enfocando la mirada lejos de lo local, esconde un 40% de pobreza (INDEC). Salarios 30% por debajo de la media nacional. Un 80% del PBI dependiente del Estado. Y, sobre todo, una elite política que desde hace más de 25 años administra el poder como si se tratara de un feudo.
Mientras el gobierno nacional busca liberar fuerzas productivas, en Formosa se continúa premiando la subordinación política por encima del mérito. No es una provincia pobre: es una provincia empobrecida por diseño. Es hora de decirlo con claridad.


IASEP: la obra social donde el destrato y la mala educación también forma parte de la prestación

La Justicia no necesita jueces influencers: Morán más pendiente de la cámara que del perfil institucional.

AGENFOR se disparó en el pie: quiso atacar a Milei y terminó publicando la mejor defensa del sinceramiento tarifario

Cuestión de fe: Rodrigo Vera volvió el acto por Perón en una canonización de Insfrán

Subteniente Perín: expulsan del país a dos ciudadanos peruanos que habían ingresado de manera irregular

La Justicia no necesita jueces influencers: Morán más pendiente de la cámara que del perfil institucional.

IASEP: la obra social donde el destrato y la mala educación también forma parte de la prestación


Del informe de Formosa Investiga a la agenda nacional: Pablo Morán, otra vez bajo la lupa

