
Formosa gasta como una provincia rica, pero vive como una de las más pobres
leonardo fernández acosta
Mientras los números macro del país muestran una lenta estabilización y la mayoría de las provincias ajustan su gasto, Formosa encabeza un ranking que revela mucho más que cifras: durante el segundo trimestre de 2025 fue la provincia que más aumentó su gasto público en términos reales, con un salto del 37,9% interanual, según el informe de Politikon Chaco basado en datos oficiales.
A simple vista, podría parecer una buena noticia: más gasto implica más inversión, más obra pública, más servicios. Pero en Formosa —donde el presupuesto estatal es casi el único motor de la economía— ese incremento se convierte en una radiografía de su dependencia estructural del Estado y de un modelo que multiplica los recursos pero no los resultados.
La expansión del gasto, además, no estuvo acompañada por una mejora proporcional en los ingresos. El informe indica que los ingresos provinciales crecieron apenas un 2,5% real, y que en promedio las provincias argentinas lograron mantener superávit, aunque cada vez más débil. Formosa, en cambio, sigue exhibiendo el mismo patrón: gasto creciente, estructura pública hipertrofiada y una economía privada anémica.
Si se mira con lupa, la composición del gasto también desnuda la naturaleza del fenómeno: los Gastos Corrientes, que absorben casi el 92% del presupuesto, crecieron 11,7%, pero el rubro que más se disparó fue el de Servicios no Personales (+128%), una categoría donde suelen esconderse contratos, tercerizaciones y gastos administrativos poco transparentes. En cambio, los Bienes de Consumo cayeron 37,5%. En otras palabras: el gasto crece, pero no necesariamente donde la gente lo necesita.
Formosa, como Tucumán, Santiago del Estero o Tierra del Fuego —las otras provincias con subas superiores al 30%— mantiene un modelo donde el gasto público no es un instrumento de desarrollo, sino un fin en sí mismo. Es la respiración asistida de un sistema político que se sostiene con fondos públicos, pero no los transforma en bienestar colectivo.
Mientras tanto, el contraste con provincias más grandes, como Buenos Aires o Misiones, que apenas aumentaron su gasto en torno al 5%, muestra que el margen fiscal se usa de maneras muy distintas: unos administran con cautela en tiempos de restricción; otros, como Formosa, multiplican el gasto como si fuera eterno.
Pero el gasto sin transparencia, sin planificación y sin rendición social termina siendo humo presupuestario: un número inflado que no cambia la realidad. Formosa sigue liderando todos los indicadores equivocados —pobreza, empleo estatal, falta de competitividad— y ahora también encabeza el ranking del gasto.
El informe de Politikon Chaco confirma lo que se percibe en el terreno: más plata circula en el Estado formoseño, pero menos llega a la gente. Los superávits nacionales y las cuentas ordenadas de otras jurisdicciones contrastan con el festival de gasto local, que reproduce un esquema feudal disfrazado de política social.
Al final, los números no mienten: Formosa gasta como una provincia rica, pero vive como una de las más pobres. Y mientras el presupuesto se infla, la esperanza se achica.


Los gritos del silencio: de brutalidad discursiva a la irrelevancia institucional, Mayans se quedó sin nada

¡Viva la joda en el IPV!: el negocio de las refacciones millonarias y cuando arreglar dos casas cuesta más que construirlas

“Argentina empieza a cambiar en serio”: Atilio Basualdo celebró la aprobación de la Ley de Modernización Laboral

Siga la joda: "Camioneros" demostró una vez más que la ley está pintada en Formosa

"Defendiendo con uñas y dientes los derechos que no tenemos": La casta sindical se manifiestó contra la precariedad ajena

Siga la joda: "Camioneros" demostró una vez más que la ley está pintada en Formosa

¡Viva la joda en el IPV!: el negocio de las refacciones millonarias y cuando arreglar dos casas cuesta más que construirlas

Los gritos del silencio: de brutalidad discursiva a la irrelevancia institucional, Mayans se quedó sin nada

Del Congreso al carbón: el domicilio del diputado Gerardo González une transfuguismo político y negocios privados en Formosa

