
Las Lomitas, punta de flecha: la renuncia de Basualdo que convierte a un pueblo entero en protagonista
leonardo fernández acosta
La política argentina conoce de renuncias traumáticas, abruptas, forzadas o silenciosas. Pero cada tanto aparece una que no suena a retirada, sino a despegue. Así puede leerse la decisión de Atilio Basualdo de dejar la Intendencia de Las Lomitas para asumir como diputado nacional: no como un abandono del territorio que lo vio crecer, sino como la continuidad natural de una representación que escala, que se amplifica y que busca llevar la voz de un pueblo históricamente marginado hasta el corazón del Congreso de la Nación.
Basualdo se presentó ante el Concejo Deliberante con un mensaje claro, casi fundacional: su renuncia no es ruptura, sino coherencia. El mandato de las urnas es el mismo que lo impulsó a gobernar Las Lomitas con un estilo que incomodó al poder provincial y que hoy lo convoca a un escenario mayor. La asunción en la Cámara de Diputados no es para él una medalla ni un ascenso personal; es, como remarcó, “una continuidad del deber”.
En su discurso, dejó en evidencia algo pocas veces visto en el municipalismo formoseño: una reivindicación frontal de su equipo, sin cálculos ni silencios temerosos. Basualdo atribuyó la transformación de la ciudad a mujeres y hombres que trabajaron bajo presiones y amenazas, pero sin claudicar. Reconocer públicamente esa valentía y ese compromiso es, en sí mismo, un acto político profundamente positivo en una provincia donde la presión desde arriba suele borrar los logros de quienes sostienen la gestión día a día.
LA NOTA DE RENUNCIA COMPLETA LINK
Las Lomitas, sostiene Basualdo, no pierde un intendente: gana un representante nacional dispuesto a visibilizar lo que la estructura provincial calló durante décadas. Y hay algo que, más allá de simpatías o diferencias políticas, es innegable: la ciudad cambió su dinámica, recuperó autoestima y avanzó con otra impronta. Ese resultado explica por qué su renuncia se vive más como un paso adelante que como un cierre.
El tono de su mensaje también invita a una reflexión más amplia. Cuando un dirigente afirma que “la grandeza no se mide por el cargo, sino por el pueblo que respalda”, expresa una de las pocas certezas que deberían sostener cualquier proyecto político republicano. Basualdo se va del despacho municipal pero no del territorio emocional y simbólico que lo convirtió en referente. Su promesa de que su voz en Buenos Aires llevará el nombre de cada lomitense puede sonar solemne, pero en el contexto formoseño significa algo concreto: romper el aislamiento, llevar al Congreso la agenda de los municipios que no se resignan a ser sucursales del poder central.
No es menor que su discurso cierre con una frase que condensa la identidad de la ciudad: “Las Lomitas no agacha la cabeza”. Una declaración que podría sonar desafiante, pero que en realidad sintetiza una nueva autoestima colectiva: la idea de que un pueblo chico puede tener voz grande si quien lo representa cree genuinamente en él.
Basualdo inicia hoy otra etapa, con más exposición, más responsabilidad y también más riesgo político. Pero lo hace desde un punto sólido: el respaldo de una comunidad que vio en él a un intendente que no se arrodilló y ahora espera ver en él a un diputado que tampoco lo haga.
La renuncia está presentada. Lo que empieza ahora es otra cosa: una oportunidad para que Las Lomitas deje de pedir permiso y empiece a marcar agenda, esta vez en el Congreso.


IASEP: la obra social donde el destrato y la mala educación también forma parte de la prestación

La Justicia no necesita jueces influencers: Morán más pendiente de la cámara que del perfil institucional.

AGENFOR se disparó en el pie: quiso atacar a Milei y terminó publicando la mejor defensa del sinceramiento tarifario

Cuestión de fe: Rodrigo Vera volvió el acto por Perón en una canonización de Insfrán

Subteniente Perín: expulsan del país a dos ciudadanos peruanos que habían ingresado de manera irregular

IASEP: la obra social donde el destrato y la mala educación también forma parte de la prestación

Del aula a los tribunales: tres decanos denunciados, una designación bajo sospecha y una crisis institucional


Del informe de Formosa Investiga a la agenda nacional: Pablo Morán, otra vez bajo la lupa

