González criticó un PowerPoint sobre El Niño, pero lleva décadas formando parte del gobierno que no resolvió los problemas hídricos de Formosa
La frase del ministro Jorge Abel González fue elegida para sintetizar su malestar: "Vinieron, mostraron un PowerPoint y se fueron". Con esa expresión cuestionó la reunión del Consejo de Seguridad Interior donde se analizaron los posibles efectos del fenómeno de El Niño y reclamó mayor compromiso del Gobierno nacional con las provincias.
El planteo pierde fuerza cuando se observa la trayectoria del propio funcionario y del gobierno al que pertenece. González no es un dirigente recién incorporado a la administración pública. Es uno de los hombres de mayor permanencia dentro del esquema político de Gildo Insfrán, gobernador de Formosa desde 1995, atravesando distintas administraciones nacionales y etapas económicas.
Durante casi tres décadas, el gobierno provincial tuvo bajo su responsabilidad la planificación territorial, la infraestructura hídrica, el mantenimiento de defensas, los sistemas de drenaje y las políticas de prevención frente a fenómenos climáticos que no son nuevos para Formosa.
Las crecidas del río Paraguay, las dificultades del Pilcomayo, los problemas asociados al Bermejo y los períodos de sequía forman parte de ciclos naturales conocidos. No son eventos imprevisibles. Son situaciones que una administración con continuidad en el poder debe anticipar mediante obras, planificación y mantenimiento permanente.
Especialmente durante los 12 años de gobiernos kirchneristas, entre 2003 y 2015, Formosa recibió un volumen extraordinario de recursos nacionales en el marco de una relación política privilegiada con la Nación. Fueron años de fuerte inversión pública y transferencia de fondos federales hacia las provincias.
A pesar de ese contexto favorable, muchos de los problemas estructurales vinculados al agua permanecieron sin una solución definitiva. Décadas después, Formosa continúa reclamando correderas del Pilcomayo, defensas, estudios hidráulicos, obras de escurrimiento y mejoras en infraestructura vial para enfrentar las mismas contingencias que se repiten históricamente.
El fenómeno de El Niño puede justificar una coordinación federal y una respuesta conjunta entre Nación y provincias. Pero la prevención climática no comienza con una reunión ni termina con un reclamo administrativo. Requiere políticas sostenidas durante años.
El ministro González reclama hoy lo que durante décadas estuvo dentro del ámbito de decisión del gobierno que integra. La emergencia climática no elimina las responsabilidades acumuladas por quienes tuvieron continuidad en la conducción del Estado provincial.
El problema no es solamente un PowerPoint. El verdadero problema es que después de tantos años de gobierno todavía existan demandas básicas de infraestructura hídrica que siguen esperando una respuesta.
Lo más visto

Tensión en el Poder Judicial de Formosa: AJUFSA denuncia un acuerdo "a la baja" y acusa a un gremio alternativo de dividir a los trabajadores

Tarjetas magnéticas "denegadas": la nueva trampa del Banco Formosa para rendir a los jubilados

Google tiene mejor memoria que el Superior Tribunal: la camioneta de $92,5 millones sigue en el buscador, pero desapareció del portal judicial

Ante la falta de gestión de La Libertad Avanza renunció el ingeniero Víctor Padilla a Vialidad Nacional

La telaraña de Insfrán también llega a Buenos Aires: Milei abre puertas y Formosa vuelve a mirar cómo se acomodan sus alfiles













