
Silencio institucional en un colegio del centro: bullying, amenazas y una dirección que “espera que se arreglen solos”
leonardo fernández acosta
En pleno corazón de la ciudad, donde las instituciones deberían funcionar como ejemplo, un colegio privado con mitad subvención estatal acumula denuncias por bullying sostenido, amenazas físicas y hasta hechos con connotación sexual entre menores. Lo grave no es solo la conducta de algunos alumnos, sino la pasividad –rayana en la complicidad– de los administradores del establecimiento, quienes responden con frases de folleto y cero compromiso: “Eso se arregla con la convivencia”.
Mientras las autoridades educativas brillan por su ausencia, los directivos optan por barrer la violencia bajo la alfombra. Padres desesperados denuncian que no se activan protocolos ni se respetan los marcos legales previstos para este tipo de casos. Peor aún, quienes se animaron a exponer lo que ocurre, recibieron amenazas veladas por parte de la familia del agresor, que se mueve con total libertad en el mismo colegio.
“No puede ser que estemos más preocupados por las represalias de una patota familiar que por la contención a nuestros hijos”, expresó un padre indignado. Como si la violencia institucionalizada no fuera suficiente, ahora el miedo se traslada a los hogares, con familias considerando cambiar de colegio a sus hijos para protegerlos, mientras el victimario permanece cómodo y amparado.
A pesar de la existencia de organismos como el Equipo Interdisciplinario Escolar, y protocolos específicos del Ministerio de Educación provincial, la conducción escolar prefiere una peligrosa inacción que pone en riesgo a toda la comunidad educativa.
Esta no es solo una denuncia de padres preocupados. Es una señal de alarma. ¿Cuántas veces más deben callarse los chicos hasta que una tragedia obligue a actuar?
Esta nota es, por ahora, una advertencia, afirmaron los padres porque si las autoridades del colegio continúan desoyendo las denuncias y persiste la situación de desamparo hacia las víctimas, se revelará públicamente el nombre de la institución, la identidad de los directivos responsables y las pruebas que los padres han reunido.
No se puede proteger el prestigio de un colegio a costa del sufrimiento de un niño. Si el sistema no actúa, se actuará desde la verdad con identidades. Los padres dijeron que es hora de que las autoridades educativas intervengan con firmeza y transparencia, antes de que el “bullying” se convierta en algo mucho más grave. Porque lo único que no puede pasar es que no pase nada.


Formosa se convirtió en el insulto que los candidatos usan para hablar mal de Córdoba

Doble crimen en Gran Guardia: el sospechoso fue detenido en Santa Fe tras escapar en micro

El "Pitufo" Cañiza bajo la mirada de la justicia federal por lavado de activos en Clorinda

El endeudamiento tiene un solo culpable: Milei, según el oficialismo formoseño

La UNaF, tierra de nadie: otra vez violencia y vandalismo dentro del Campus

¿Con la tuya? Gildo Insfrán, Tapia y San Martín de Formosa: sospechas de favores arbitrales, vinculos de poder y causas judiciales

Formosa se convirtió en el insulto que los candidatos usan para hablar mal de Córdoba

Mónica Rodríguez y la campaña de difamación en medios gildistas contra opositores y el PAMI

Formosa será sede del Congreso Nacional de la Juventud de La Libertad Avanza

